iPhone Air, el truco de ‘magia’ de Apple para ofrecer menos por más dinero
Apple necesitaba reivindicarse, tras una época de incertidumbre y aparente estancamiento; y su salida ha sido volver a apostar por el diseño, con el iPhone Air como estandarte. En el último año, su primer gran intento de acercarse a la cabeza en la carrera tecnológica de la inteligencia artificial (IA) generativa ha terminado en un repentino frenazo apenas explicado. Ha sido también un año bajo la amenaza de una guerra mundial de aranceles que comprometería su cadena de fabricación de iPhones en Asia y que ha llevado a su consejero delegado Tim Cook a rendir pleitesía a Donald Trump, con el que había tenido encontronazos durante su primer mandato como presidente de EE UU. Pese a que la multinacional californiana sigue aumentando sus beneficios, las dudas se han instalado entre los inversores bursátiles —e incluso entre algunos de sus evangelistas tecnológicos más acérrimos de las últimas décadas— de una manera inédita desde que Cook sustituyó a Steve Jobs en 2011.

