El laboratorio señalado por la presunta fuga de la peste porcina africana estaba en obras
El virólogo Xavier Abad lanzó una advertencia en sus redes sociales el 14 de noviembre. “Los accidentes en laboratorios o en instalaciones que manejan patógenos existen”, alertó Abad, jefe de la unidad de biocontención del Centro de Investigación en Sanidad Animal (CReSA), un laboratorio dependiente de la Generalitat de Cataluña en el que se estudia el virus de la mortífera peste porcina africana. Dos semanas después apareció, a tan solo unos cientos de metros de la instalación, un jabalí muerto por la enfermedad, erradicada de España desde 1994. El propio Abad, hiperactivo en la red social X, anunció el 14 de septiembre que comenzaban obras en su laboratorio de alta seguridad, para ampliarlo. El CReSA ha rechazado responder a las preguntas de este periódico sobre si las tareas de construcción pudieron debilitar la bioseguridad. El laboratorio ha optado por la opacidad absoluta. Ni siquiera confirma que lleva tres meses en obras. Este miércoles, el ruido de la maquinaria pesada invadía el centro y una grúa se levantaba en el horizonte sobre una docena de obreros con chalecos amarillos y dos mossos d’esquadra que custodian el recinto, como ha comprobado EL PAÍS.

