Las criaturas más pequeñas y abundantes del océano no pueden con el calentamiento del mar
Con menos de la milésima parte de un milímetro, las Prochlorococcus son gigantes. Descubiertas a finales del siglo pasado, son responsables de buena parte del color turquesa que tienen los mares tropicales. Por delante de las plantas terrestres, son también los principales seres vivos fotosintéticos, metabolizando la luz para generar carbono orgánico, la base de los ecosistemas marinos. Como subproducto, liberan el 5% del oxígeno disponible para respirar (sus antecesoras fueron las protagonistas de la Gran Oxidación que llenó el planeta de este elemento hace millones de años). Sin embargo, no llevan bien el calor y de eso, los mares cada vez tiene más. Un estudio publicado en Nature Microbiology estima que, para finales de siglo, la abundancia de estas cianobacterias se reducirá a la mitad. Tal descenso provocará efectos en cascadas que aún se desconocen.

