La ciencia busca las claves de la longevidad humana en el mestizaje genético de los supercentenarios brasileños
La esperanza de vida en los países más longevos, como Japón, Italia o España, ronda los 84 años. Pero hay personas que viven otros treinta más. La española María Branyas, por ejemplo, superó los 117. Son los supercentenarios. Y no solo viven más, sino que, como sucedió con la catalana, rara vez llegan al final con problemas cardiorespiratorios, alzhéimer o cáncer y solo con los achaques propios de una edad tan avanzada. La ciencia busca en ellos el elixir de su extrema longevidad desde muchos frentes.

