La alargada sombra del trauma: ¿Se transmiten sus efectos de padres a hijos?
Imaginemos un caso extremo de vivencia traumática: una adolescente gazatí ve a sus padres y hermanos morir durante un bombardeo al que ella sobrevive milagrosamente. Supongamos que esa chica sufre, como consecuencia de aquel terrible episodio, un infierno psicoemocional prolongado. Pasa los días sumida en la angustia, en tensión constante, acosada por recuerdos terroríficos, temiendo la inminencia de otra catástrofe. Transcurren los años y da a luz a un bebé que, al poco de nacer, entrega en adopción a una familia quintaesencia de la buena crianza en algún lejano país.

