Del lince ibérico blanco en Jaén al mono aullador de Costa Rica: qué hay detrás del cambio de color en animales
El camaleón, el pulpo, la sepia o la liebre americana cambian su coloración de forma natural, pero la aparición de un lince ibérico de color blanco en los montes jiennenses es sorprendente, incluso increíble. Es una hembra, conocida como Satureja, que ha perdido su coloración natural, esos tonos pardos y anaranjados tan característicos de la especie. Mantiene, sin embargo, las manchas negras, propias de cada lince: un DNI natural que conservan toda la vida y que permite diferenciar a un individuo de otro.

