De la ley del 82 a la era Grok: la difícil ofensiva para acabar con los ‘deepfakes’ de menores
En las últimas semanas ha estallado un escándalo global a raíz de las imágenes de menores sexualizadas a través de Grok, la inteligencia artificial de X (antiguo Twitter). Han circulado en la red órdenes de usuarios —muchos de cuyos mensajes han sido ya borrados— pidiendo que le quiten la ropa a una niña o adolescente, o incluso alguna en la que la propia herramienta genera una fotografía de una menor sexualizada, sin que un usuario lo haya pedido específicamente. Los internautas han puesto el grito en el cielo y algunos Gobiernos, también. Pero el problema que ahora apunta directamente al magnate Elon Musk, propietario de X, no le afecta solo a él. Existen multitud de aplicaciones creadas específicamente con el objetivo de desnudar imágenes mediante IA. ¿Cómo puede combatirse la sexualización de menores online? Los juristas consultados señalan que lo más sencillo es actuar en casos concretos, si tienen víctimas o perpetradores que actúan en España. Precisan que con las herramientas actuales es muy difícil ir contra las grandes plataformas. Aunque piden contundencia. Y aclaran que otra cosa son las aplicaciones cuyo fin último es desvestir a alguien, que en la mayoría de ocasiones implica un delito, ahí es más sencillo (y se debería) actuar.

