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Animales con imanes en la cabeza: inducción magnética, bioquímica cuántica y nanocristales de magnetita para no perderse

Los tritones alpinos nacen y viven como larvas en pozas, estanques o arroyos. Tras la metamorfosis y aún jóvenes, salen del agua y pasan casi todo el año en la espesura de los bosques húmedos de Europa. Pero cuando llega la época de aparearse, regresan a la misma poza en la que nacieron. Para valorar su sentido de la orientación, alejaron a algunos hasta 42 kilómetros de su charca. Y enfilaban en línea recta su regreso a casa, sin problemas, con sus apenas 12 centímetros de tamaño. Como otros muchos animales, estos anfibios perciben el campo magnético terrestre, que les sirve de brújula y de GPS, para conocer su lugar en la Tierra y poder regresar. Pero los humanos aún estamos empezando a entender este superpoder.

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