¿Por qué sonreímos? El cerebro orquesta las expresiones faciales como una sinfonía
Sonreír, fruncir el ceño, mostrar los dientes en señal de amenaza. Los primates —humanos incluidos— utilizamos constantemente el rostro para comunicarnos, pero hasta ahora se desconocía cómo el cerebro coordina los músculos faciales para producir estos gestos. Un nuevo estudio publicado hoy jueves en la revista Science demuestra que las expresiones faciales no son simples descargas emocionales automáticas, sino el producto de una red cortical distribuida que funciona con una jerarquía temporal: algunas regiones procesan información rápida y dinámica para controlar el movimiento momento a momento, mientras que otras mantienen representaciones estables, que podrían reflejar el contexto social.

