‘Lucy’ no estaba sola: un misterioso pie de hace 3,4 millones de años complica la evolución humana
Son solo ocho huesos, pero vienen a complicar la ya compleja historia de la evolución humana. En 2009, se descubrieron en el yacimiento de Woranso-Mille (Afar, Etiopía) fragmentos del pie de un individuo que caminaba ya erguido hace casi 3,4 millones de años. Se creía que allí entonces solo vivían Australopithecus afarensis, grupo al que pertenecía Lucy, considerado ancestro común de los primates erguidos que vinieron después, incluidos los humanos. Sus descubridores no sabían a qué especie pertenecía ese pie, pero estaban seguros de que no era de la especie de la abuela Lucy. Fue tal el escepticismo de los paleoantropólogos que el pie quedó huérfano hasta ahora. Un trabajo publicado este miércoles en Nature y liderado por el mismo que descubriera aquellos ocho huesos, le ha encontrado un dueño: era otro tipo de australopiteco (Australopithecus deyiremeda). Y convivió con Lucy, y era bípedo como ella, pero aún manifestaba querencia por los árboles.

