Un medicamento viviente que cabe en una cuchara salva la vida de ocho jóvenes con el cáncer infantil más común
Un nuevo medicamento viviente, compuesto por células que cabrían en una cuchara y fabricado en un hospital público de Madrid, ha salvado por el momento la vida de ocho jóvenes con una forma muy agresiva del cáncer infantil más común, la leucemia linfoblástica aguda de tipo B. Los pacientes, todos menores de 24 años, estaban desahuciados, tras múltiples recaídas y el fallo en cadena de todas las terapias habituales. El sofisticado tratamiento experimental consiste en extraer una muestra de células defensivas, rediseñarlas en el laboratorio para multiplicar su capacidad de destruir a las células cancerosas y volverlas a introducir en el cuerpo para que maten al tumor. El líder de la investigación, el pediatra Antonio Pérez, ha presentado los resultados este jueves en el Hospital Universitario La Paz: un 70% de supervivencia tras más de año y medio de seguimiento.

