Suricatas cooperativas, hormigas guías y gallinas monitoras de comedor: los animales también enseñan
La enseñanza ha sido uno de esos comportamientos que durante mucho tiempo se ha considerado exclusivamente humano, como la fabricación de herramientas, desmentida por Jane Goodall. Hay dos motivos principales. El primero es que la etología es una disciplina muy joven. Aunque el ser humano siempre ha observado el comportamiento animal y hay registros de su estudio desde Aristóteles, la ciencia moderna lleva tomándose en serio este campo menos de un siglo. Por eso, a comienzos de los 2000, apenas se habían documentado comportamientos animales que nos recordasen a la enseñanza.

