Síndrome de Münchausen: ¿Pueden las enfermedades imaginarias convertirse en enfermedades reales?
En una de sus cartas, Antón Chéjov dejó escrito que la medicina era su esposa legal y la literatura “su amante”. A la vez que ejercía como médico rural por los pueblos del óblast de Moscú, iba creando personajes, conflictos ficticios y unidades de acción. De esta manera, fue esparciendo relatos y obras dramáticas a lo largo de un camino que con el tiempo dará la vuelta al mundo.

